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Irma Barquet Comparte: ¡AY!... LA TECNOLOGÍA

Irma Barquet Comparte: ¡AY!... LA TECNOLOGÍA : Irma Barquet Todavía no es hora. Se da cuenta porque la alarma no ha sonado. Sin embargo, lo primero que hace es tomar su teléfono ce...

¡AY!... LA TECNOLOGÍA

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Irma Barquet Todavía no es hora. Se da cuenta porque la alarma no ha sonado. Sin embargo, lo primero que hace es tomar su teléfono celular para consultar el reloj: Son las 4:12 a.m. Falta mucho tiempo para que se active el despertador… Se le espantó el sueño… Aprovecha para revisar las notificaciones que aparecen en el Twitter y así se entera de lo que sucedió mientras dormía: “Por si te lo perdiste…” y recorre la pantalla para revisar, de cabo a rabo, las últimas noticias… Se percata de que tiene más cosas qué ver en el Facebook: tiene dos solicitudes de amistad, sobre las que se pregunta “¿Quiénes son estos monos?... Yo no los conozco…”, entonces las elimina. Dejó pendientes de contestar dos mensajes que recibió por el “messenger”. Los lee y le provocan ligeras sonrisas… los deja para darles respuesta más tarde. Decide volver a dormir. Es imposible. Enciende la pantalla inteligente. Elige uno de los canales de películas, después de darle toda la vuelta con el control remoto. E...

EL DÍA MÁS FELIZ

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Irma Barquet La fría tarde era hermosa y llena de esperanza… era 24 de diciembre. Todos los preparativos se hacían con devoción, como si fuera la última Noche Buena que pasáramos y tal parece que fue un vaticinio: vinieron más fechas iguales, pero ni una como esa última, en familia. El árbol de Navidad era alto. Llegaba hasta el techo de la sala de nuestra casa… esa casa donde pasé desde recién nacida hasta la primera parte de mi edad adulta… Esa casa antigua de dos plantas, enorme y llena de amor. Los guisos que preparaba mi madre impregnaban con su olor, la atmósfera completa. Podíamos adivinar el menú tradicional del que consistiría nuestra cena, con solo percibir la mezcla de ingredientes aromáticos y sabrosos. Al caer la tarde, mi padre se daba a la tarea de encender el fuego en la chimenea, que, para ello, ya tenía disponibles los leños desde varias semanas antes. El fuego ardía intensamente… Recuerdo que solía contemplarlo y las llamas me daban la impresión de...

A FUEGO LENTO

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Irma Barquet Eso no está bien, mi niña… No, no se trata de tu vida. A leguas se ve que provocaste un lío, del cual será muy difícil que salgas… es un verdadero embrollo… descomunal… Lástima que no estoy cerca de ti para echarte una mano… Además, espero que comprendas que a lo que me refiero es al arroz… He tratado de estar en contacto contigo desde que me marché, mi niña, y hasta ahora lo pude conseguir… ¿Qué es esto que veo? Acuérdate que para que se cueza el arroz, ha de ser a fuego lento. Te dije un montón de veces que el agua debe estar caliente antes de que se la viertas… así es la cosa… Como si pudieras escucharme, me he hecho amigo de Don Antonio. ¿Lo recuerdas? ¿Sabes a quién me refiero? Pues él está aquí… a mi lado y me asegura que no me puedes oír ni un carajo… Pero yo le digo, que constate que en realidad sí me escuchas… porque le bajaste a la lumbre para que el arroz quedara en su punto… Se lo enseñaste mientras estabas vivo, ahora, mi niña, porque ...

Irma Barquet Comparte: LA REVELACIÓN

Irma Barquet Comparte: LA REVELACIÓN : Irma Barquet Marga llegó un poco después de mí a ese lugar en donde se da el último adiós a aquellas personas que parten… Ya habí...

LA REVELACIÓN

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Irma Barquet Marga llegó un poco después de mí a ese lugar en donde se da el último adiós a aquellas personas que parten… Ya había tenido el gusto de conocerla en otra situación, en otro contexto, así que fue fácil para las dos entablar una conversación. Recuerdo bien su apariencia, los detalles que cuidó para su arreglo personal en aquella mañana, casi rayando el medio día. Llevaba puesto un traje sastre y unas botas que, para mi gusto, le daban un toque juvenil a su atuendo. El maquillaje era sencillo. Portaba accesorios que combinaban con su vestimenta y su personalidad. Comentamos cosas relativas al evento. Algunas de ellas con un dejo de tristeza que a ambas afectaban. Conforme avanzaba el tiempo, nos adentrábamos más en la conversación: “Fue una noche en la que me sentía sumamente cansada. Estaba perfectamente predispuesta para dejarme caer rendida al descanso después de la larga jornada, para recuperarme y continuar al día siguiente”, me dijo. Marga se...

Irma Barquet Comparte: MUJERES, LIBROS… OTROS PAÍSES

Irma Barquet Comparte: MUJERES, LIBROS… OTROS PAÍSES : Irma Barquet Este hombre de gran talento, solía hacer viajes al otro lado del mundo, a ciudades que consideraba misteriosas, atraído ...