LA SENTENCIA QUE NO ESCUCHAMOS

 Irma Barquet

Paul Auster en su libro Diario de invierno, no solo se cuenta: se revisa, se palpa, se interroga. Habla de su cuerpo como territorio del tiempo, de sus pérdidas, de las personas que han dejado marcas invisibles en su piel y en su memoria. Redactado en segunda persona (tú), de esa forma se dirige al lector, lo hace sentir como el protagonista de la historia. Y, en medio de esa exploración, dedica varias páginas al “spoiler” de la película Con las horas contadas, cuyo título original es D.O.A. (Dead on Arrival).

Auster narra la trama con tal entusiasmo que parece una invitación personal. Lo imaginé con un boleto de cine en la mano, cuando decía: “Mírala, no te la pierdas”. Fui en busca del filme no solo para entender mejor el libro, sino para entender mejor sus razones para hablar del tiempo como si fuera un adversario silencioso.

La vi completa.

La película —incrustada en el relato de Auster— deja al descubierto la vulnerabilidad humana frente al paso implacable del tiempo. Las secuelas físicas, las grietas emocionales, el desgaste que no siempre se ve, pero que se acumula. Esa sensación de estar, sin saberlo, pendiendo de un hilo.

Y entonces las preguntas comenzaron a rondarme con insistencia: ¿De verdad vivimos conscientes del aquí y del ahora? ¿O nos movemos como si el tiempo fuera inagotable? Si supiéramos que nos quedan apenas unas horas, ¿a quién llamaríamos primero? ¿Qué palabra urgente querríamos pronunciar?

Tal vez no se trate de encontrar respuestas heroicas. Tal vez se trate de cerrar lo que permanece abierto, de reconciliarnos, de decir lo que postergamos por miedo o por orgullo. Al entrelazar la trama del filme con su propia historia, Auster no habla solo de un personaje envenenado; habla del hombre que envejece, del cuerpo que ya no responde igual, de la conciencia cada vez más nítida de la finitud.

La cercanía de la vejez no es un estruendo, es un murmullo persistente. Es descubrir que algunas cosas ya no se pueden hacer con la misma ligereza. Es tocar con la punta de los dedos la fragilidad de la vida y comprender que el tiempo no negocia, que avanza, que decide, que no espera.

El componente misterioso del filme —esa búsqueda contra reloj para descubrir quién lo condenó— dialoga con otro enigma más hondo: el de nuestra propia existencia. Vivimos sin saber cuánto nos queda, y sin embargo aplazamos, como si fuéramos eternos.

No escribo esto como crítica de cine, sino como una lectora conmovida. La película, dirigida por el polaco Rudolph Maté y protagonizada por Edmond O'Brien junto a Pamela Britton, cuenta la historia de un hombre que descubre que ha sido envenenado y que le quedan pocas horas de vida. Esa certeza lo obliga a actuar, a investigar, a no desperdiciar un solo minuto.

Quizá eso es lo que más me inquieta: la idea de que necesitamos una sentencia para reaccionar. Porque, en el fondo, todos estamos “con las horas contadas”. La diferencia es que no sabemos cuántas. Y esa ignorancia, paradójicamente, nos da libertad… o nos adormece.

¿Qué hacemos con nuestro tiempo?

Pero más allá del argumento, lo que permanece es la sensación de que todos —sin excepción— caminamos con un reloj silencioso que marca nuestro trayecto.

Quizá por eso vale la pena verla. No solo por su valor cinematográfico, ni por tratarse de un clásico de 1949. Vale la pena verla como quien se asoma a un espejo incómodo. Como quien acepta, aunque sea por hora y media, preguntarse qué haría si supiera que el tiempo se agota.

Les invito a leer el libro para adentrarse más en la vida de su autor y a buscar D.O.A. —o Con las horas contadas—, a dejarse llevar por su atmósfera en blanco y negro y, sobre todo, a plantearse las preguntas que inevitablemente ambos, despiertan.

Tal vez, al terminarlos, no haya respuestas, pero sí una conciencia más nítida del valor de nuestras horas, y eso, en estos tiempos apresurados, ya es ganancia, pues la vejez y la muerte, dos aspectos inherentes a la vida misma, son la sentencia que no escuchamos.

Contenidos relacionados

Urdimbre en el tiempo https://irmabarquetcomparte.blogspot.com/2025/08/urdimbre-en-el-tiempo.html

Tiempo https://irmabarquetcomparte.blogspot.com/2016/09/tiempo.html

Imágenes: https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/diario-de-invierno/9788433978295/PN_799 y https://www.imdb.com/es-es/title/tt0042369/



Comentarios

  1. LA VERDAD NO CONOCÍA NI EL LIBRO NI LA PELÍCULA PERO YA ME SEMBRASTE EL INTERÉS Y VOY A BUSCARLOS. ES UN TEMA QUE HE TENIDO MUY PRESENTE ÚLTIMAMENTE. SALUDOS.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

LOS PACHUCOS

MI MÉXICO Y EL DE MI NIETA

EL CORAZÓN DE MI HERMANO